Imagen de soyismyhomeboy: http://soyismyhomeboy.deviantart.com/
Odio levantarme un día y descubrir que todos los valores que creía legítimos y por los que valía la pena luchar no valen una mierda. Y últimamente me ocurre a menudo.
Supongo que se debe al proceso al que nos exponemos todos y cada uno de nosotros al madurar. La vida ni es tan bonita, ni es tan fácil; cuanto antes te des cuenta de esto, mejor. De pequeños, en nuestra inútil, aunque maravillosa inocencia, nos dejamos llevar por la imaginación y nos creamos unas estructuras mentales que son terriblemente erróneas.
Yo quiero ser modelo, dice Laura; Yo quiero ser veterinaria, dice María. Estas afirmaciones en sí, si algún día cobran la fuerza necesaria para transformarse en sueños, representan un gran pilar sobre el que erigir una vida, sin embargo, difícilmente se cumplen. Laura será una cajera de supermercado y María quizás acabe, con suerte, de camarera en algún bar.
Y, ¿eso es todo? No, ni mucho menos. Cuando somos niños el mundo está repleto de magia, de cosas que no se entienden –que prefieres no entender-, de misterios sin resolver que “ya lo entenderás cuando seas mayor”. Peter Pan no sabe la tremenda suerte que tiene. Una vez creces, y esto sucede tan despacio que apenas te das cuenta, la imaginación desaparece.
Allí donde antes había un caballo blanco de crines grisáceas, ahora sólo es una escoba –roja, además- con la que tienes que limpiar toda la casa. El bosque donde se desarrollaban batallas épicas no es más que un simple jardín, y los gigantes que amenazaban con arrebatarte la vida de un pisotón ya no son ni árboles, porque te los han cortado.
Pero, en el fondo, todo esto no son más que pamplinas, pequeñeces tan nimias que la mayoría de nosotros ni se esfuerza en recordar. Lo peor viene después: cuando de pequeño creías que la justicia, la honradez, la lealtad y la fidelidad eran valores que todo el mundo respetaba. Que sólo los malos delinquían y que la generosidad era una virtud.
Poco a poco te formas otra imagen del mundo. No existen buenos ni malos, Disney mentía y te sientes furioso con él. Todo es tan relativo que ni un asesino llega a ser nunca culpable. Existen en el mundo deseos tan oscuros e impuros que te aterra lo siniestras que pueden resultar algunas personas.
Y la claridad de una resolución: no existen buenas acciones desinteresadas. Joey de “friends” tenía muchísima razón. Intenta hacer una buena acción desinteresada y ya la estarás haciendo para contradecirme. El simple hecho de querer quedar bien ante los demás ya hace que no sea desinteresado.
La falsedad de un “lo siento” y la rapidez de un “te quiero”.
Vivimos en una era egoísta en la que sólo pensamos en uno mismo, en nuestros propios intereses. Si es cierto o no lo que digo, si quieres darle crédito, es cosa tuya. Quizá solo sean las divagaciones de alguien que está descontento con el mundo, de alguien que piensa que la tierra está podrida y la humanidad desfallece.
Con todo esto sólo quiero decir una cosa:
Recobremos los valores humanos, pero los de verdad. Los que le dan a la humanidad otra concepción, no sólo la de un puñado de seres humanos, sino la referente a la sensibilidad, la compasión por las desgracias de nuestros semejantes.

Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarEstoy de acuerdo contigo en muchas cosas y en casi ninguna. La vida no es justa pero eso no significa que no pueda ser bonita. Todo depende de la perspectiva con la que uno lo mire y las experiencias que le toque vivir. Así que equilibra la balanza, por favor, y escribe algo optimixta, con X de mixta.
ResponderEliminarPD: A esta primera entrada le pega mucho como título aquella frase de Mafalda que dice: "Paren el mundo, ¡que me quiero bajar!"
Miau.
Hola Lujis! ^^
ResponderEliminarPor fin una entrada, a ver si vienen más ¿no?
Un abrazo!
¿Algo más optimista? ¿En serio? Parece que no me conoces. Quizás más absurdo, con menos sentido y no tan negativo, pero no creo que vaya a escribir nada en tu línea, Smelly cat, porque somos muy diferentes en ese aspecto :P
ResponderEliminarSe agradece el comentario, que sé que estabas deseando que subiera algo JIjiji
Si realmente es así, suicídate ya y nos ahorramos disgustos.
ResponderEliminarLo he leido. Y mola ^^
ResponderEliminarUn poco autobiográfico, no? :p
Y si escribimos más a menudo?
ResponderEliminarTenía pensado subir una entrada al mes... xD
ResponderEliminarMagistral, Carlos. Tienes razón en mucho de lo que dices, de todos modos, habiendo pasado por eso mismo, soy de las que no repetirían jamás su infancia y de las que la fealdad del mundo no la hacen desesperar de la fe en la bondad humana. Llámame idealista si quieres... :)
ResponderEliminarRealmente yo pienso que no hay nada que no se pueda cambiar. Sólo tenemos que intentarlo :)
ResponderEliminar